Artistas canadienses contra los DRM
No sé cómo verán este tipo de iniciativas esos artistas de otros lares -y pienso en España, claro- que las más de las veces, cuando hablan sobre esos asuntos de la propiedad intelectual y los derechos de copia, no parecen sino meros portavoces del discurso que desde estamentos que dicen defenderles se les dicta, en lugar de seres con un pensamiento autónomo, con propia capacidad de criterio. No ya por lo que defiendan, que libres son, sino por los términos en que lo hacen. Todos dicen los mismo. Así que o es eso, que sólo actúan de correveidiles, o es que todos piensan de manera sospechosamente idéntica. No sé qué será peor.
La iniciativa de los músicos canadienses -entre los que se encuentran Barenaked Ladies, Avril Lavigne o Sarah McLachlan-, agrupados en la Canadian Music Creators Coalition (CMCC), viene a declarar, en cartas abiertas a su gobierno y otros documentos, su desacuerdo con la actual política represiva de la gran industria de la música y el empleo de dispositivos anticopia como los DRM. Una postura que argumentan en tres puntos fundamentales:
- Demandar a los fans es destructivo e hipócrita.
- Los sistemas de bloqueo digital son peligrosos y contraproducentes.
- La política cultural del gobierno debería apoyar a los artistas canadienses.
Claro que, ante este último punto, siempre habrá quién salga con aquello del proteccionismo. El gran pecado de esta nueva era global.
Supongo que es mejor, como también denuncia la CMCC, que nos sigan pretendiendo cobrar varias veces por lo mismo. Eso debe ser políticamente mucho más correcto.
He conocido esta noticia en AgoraVox.

Soy quien soy, pero sólo a ratos.
