¡Ese chico de moda!
No, no le he saludado así cuando le he vuelto a ver después de unos cuantos años sin encontrarnos. Y en realidad a la primera que he saludado ha sido a su chica, Carmen, también mi amiga. Pero podía haberlo hecho. Cosas como ésa se decían allá en los años en que compartíamos clases y risas en nuestro Carabanchel del alma, ahora territorio tomado por los parquímetros.
El caso es que hoy han venido a verme Gustavo y Carmen. Casualidades de la vida, o eso de que el mundo es un pañuelo, después de conocerse descubrieron que ambos, por separado, eran amigos míos.
A Gustavo, periodista él -sí, otro más-, le he hecho la propuesta inevitable, que publique su propio blog. Y en principio no le ha parecido mala idea. A ver si es verdad que te lo curras, tronco, y pronto puedo enlazar a tu blog desde aquí.
Y quizá entonces nos pongamos de acuerdo para explicarle al mundo qué es eso del color "azul peseta".
En la foto, de COU, no está Gustavo ni estamos todos los que éramos, pero si algunos de los que hemos recordado hoy con la sonrisa puesta.

Soy quien soy, pero sólo a ratos.
