¡Refrendad, malditos!
Si hay algo que me preocupa de la última incursión del Comando ZAR (Zaplana, Acebes y Rajoy, resistentes en primera línea de combate, que en la retaguardia ya sabemos quién se atusa el bigote) es que puede ser una acción demoledora para España. Al menos para la España rural. Y me explico.
Comienzo por los antecedentes. Quizá no sepan los urbanitas que a día de hoy, siglo XXI, en la España rural las campañas electorales no terminan el día anterior al llamado "de reflexión", sino que continúan hasta el mismo momento en que se cierran los colegios electorales, pues no es infrecuente ver, en el mismo día de elecciones, automóviles conducidos por afiliados de uno u otro partido en busca de los votantes más remolones para ofrecerse amablemente a acercarlos al colegio electoral.
No es por otra parte la única visita. Ya en plena campaña el visiteo entre vecinos crece enormemente, ya que al flujo normal de visitas sociales hay que añadir las que, curiosamente, los que algo tienen que ver con los grupos políticos en pugna se acuerdan de realizar en esos días (y que, curiosamente también, se olvidarán de realizar de nuevo hasta que otra campaña electoral les despierte el apetito de relacionarse socialmente).
Como ejemplo curioso, una caso que conozco personalmente y que ocurrió durante la ultima jornada electoral para unas Municipales. Hasta tres veces, tres, se acercaron a buscar a una mujer para llevarla a votar, sin rendirse ante su ruego de que la dejaran tranquila, que ya sabría ella ir sola. Y no insistieron más porque a la tercera ya la mujer mandó textualmente "a la mierda" al "cazavotantes" y le amenazó con abrirle la cabeza si volvía a verle aparecer por su casa. Por supuesto, la mujer ya ni votó. Le habían quitado las ganas los mismos que con tanta ansia buscaban su voto. Son así de listos.
En ese caso, el partido vencedor fue el PSOE. No hace falta decir de qué partido era ese "cazavotantes" de irreductible moral que obedecía fielmente las indicaciones de sus compañeros candidatos, a pie de urna temerosos de una derrota más que segura.
Planteado este escenario, cualquiera puede adivinar mis temores. La campaña pro referendum aumentará de nuevo el flujo de visitas. Y sepa Dios qué cuenten a las gentes en la intimidad de sus hogares, si en tiempos en que andaban menos beligerantes ya trascendió que iban asegurando que el PSOE planeaba verdaderas barrabasadas que no me atrevo a reproducir, no sea que se me rían o piensen que les miento quienes puedan leer esto. Así de absurdas eran las amenazas.
Y desde los hogares el runrún se extenderá (que somos muy dados a compartir sin mucho esperar lo que se nos ha contado como confidencia o revelación), perturbando el vigoroso discutir por el fútbol en los bares, el criticar hasta la ficción en los mentideros, el intercambiar retahílas de dolencias a cual más grave en el dispensario médico, el pío conversar a la entrada y salida de las misas...
En fin, que la vida toda en esos tranquilos rincones de la España rural se verá de pronto violentada por el apocalíptico clamor de esa nueva legión de profetas que, ya legitimados por cuanto buscan un fin tan noble y democrático como la convocatoria de un referendum, la voz de pueblo libremente expresada, anunciarán sin miedo toda suerte de plagas y catástrofes para nuestra nación a la vez que ofrecen un remedio infalible contra tanta desdicha: ¡váyase, señor Zapatero, váyase!
Y digo yo que cómo tendrá tan poca verguenza esta banda de nuevos entusiastas del plebiscito para reclamar nuestra opinión en ningún asunto si no hace tanto, cuando quisieron involucrar a nuestra nación en una guerra en la que nada pintaban nuestros soldados, se pasaron la opinión mayoritaria del pueblo por el mismo forro.
Quizá una de las carencias de nuestra España sea la de no tener suficiente memoria histórica. Pero hasta acordarnos de lo que pasó ayer mismo sí que llegamos.

Soy quien soy, pero sólo a ratos.

daniel dijo
Sí... aquí tuvimos un señor, bisabuelo político de los referendatarios, que sólo organizaba referendums... Y, digo yo ¿No hay un referendum estupendo ya prefijado llamado elecciones generales, acompañado previamente de elecciones municipales y autonómicas? Me gustaría saber como van a recaudar las firmas en Cataluña... Han perdido el norte. Y eso es muy malo, para ellos y para nosotros.
25 Enero 2006 | 09:08 AM