Rajoy y cierra España
Coincido con la valoración de José Andrés Torres Mora en su artículo "¿Por qué le va mal a Rajoy?", publicado originalmente en El Mundo y que leo editado en su blog.
Resulta inconcebible que un partido democrático con opciones de gobierno base la consecución de éste en el empeño y la esperanza de que los ciudadanos lleguen al convencimiento de que la nación se halla en una situación de tintes apocalípticos y sólo ese partido, y nadie más que ellos, se encuentra en condiciones de dirigir los destinos de la patria y asegurar su buen rumbo.
De triunfar esta estrategia, que no parece ir haciéndolo por el momento según las encuestas que el mismo Torres Mora cita en su artículo, necesitaría ese partido no sólo regresar al gobierno, sino hacerlo con una mayoría absoluta que les diera la plena libertad de acción y decisión que su actual enfrentamiento abierto con el resto de formaciones políticas exigiría.
No podemos olvidar, aunque sus dirigentes se empecinen intencionadamente en lanzar sus catastrofistas soflamas contra el gobierno del PSOE, y muy particularmente contra su presidente, que algunas de esas medidas tan perjudiciales para España han sido adoptadas mediante acuerdo parlamentario, con el voto a favor de esas otras formaciones. Hemos de concluir por tanto, en buena lógica, que si el gobierno del PSOE es esclavo de otros partidos políticos o colectivos sociales, han de serlo también aquellos grupos parlamentarios que secunden las decisiones que afecten positivamente a esos partidos o colectivos. O han de ser, en su defecto, esclavos del gobierno socialista. No cabe, según las tesis populares, y aunque ellos prefieran no presentarlo así, otra interpretación.
Si examinamos todas las medidas aprobadas durante la presente legislatura en el Parlamento que han llevado al PP a la calle o a las declaraciones catastrofistas de sus líderes, nos quedan como incompetentes o enemigas de España, según los casos, la práctica totalidad de las fuerzas políticas con representación parlamentaria, exceptuando al PP. ¿Cómo justificaría éste último, si consiguiera el poder sin mayoría absoluta, el llegar a pactos y acuerdos con esos otros grupos que ahora colaboran en el hundimiento de la patria? Y estos otros grupos, ¿cómo justificarían votar a favor de la modificación de esas leyes y medidas tan perjudiciales para la patria que antes se han aprobado con su apoyo? ¿O es que si ganara el PP las elecciones las medidas adoptadas durante la etapa de gobierno socialista dejarían por arte de magia de ser tan desastrosas?
La política convoca extraños compañeros de cama. Eso ya lo sabemos. Pero cuando se llega a la cama sin un mínimo coqueteo previo, habiendo sustituido los susurros seductores por exabruptos insultantes, al menos uno de los encamados ha de sentirse incómodo en ese lecho compartido.
Que no olviden unos y otros, duerman al lado de la cama que duerman, que, como en algunos reality shows de televisión, les estamos observando permanentemente. Y que en nuestras manos, en las de los ciudadanos, está su continuidad o su expulsión.
Rajoy y su partido pretenden que España cierre filas en torno a su interpretación de las cosas. Deben haber olvidado que una pretensión parecida les apeó del poder. O quizá es que se crean de verdad que todo fue una conspiración. Aunque lo dudo mucho.

Soy quien soy, pero sólo a ratos.

Jose dijo
¿Una pretensión alejó al PP del poder? Esa frase la repetís los sociatas como una cantinela porque no hay otros argumentos que la conspiración del PSOE ( no voy a decir que el 11M esté justificado)para haber aupado al resentido de ZP al poder, donde está demostrando que España le importa un pimiento y que los diez millones de votos del PP se pueden duplicar ( por no decir otra cosa) para echarlo del poder, aunque él se encuentre muy seguro gobernando con un puñado de separatistas y esa sonrisa de oreja a oreja.
14 Enero 2006 | 08:15 PM