Europa y los derechos del consumidor digital
Lo veo en Ad*e*e/sinapsis. La Organización Europea de Consumidores (BEUC) ha lanzado, a través del sitio Consumers Digital Rights, una campaña en defensa de los derechos de los consumidores en el entorno digital.
Dicen que las grandes compañías de las industrias del cine y de la música se dedican continuamente a transmitir mensajes en los que pintan a los consumidores como piratas y criminales mientras les niegan cualquier derecho y usan las tecnologías DRM (Digital Rights Management) para limitar o prohibir prácticas perfectamente legales. Unas industrias que, según la BEUC, se esconden detrás de los artistas a los que dicen defender, propiciando el alejamiento y la antipatía de muchos de sus fans.
Afirman que ha llegado el momento de garantizar ciertos derechos básicos para los consumidores, que serían los siguientes:
- Derecho a la libre elección, al acceso al conocimiento y a la diversidad cultural.
- Derecho al principio de "neutralidad técnica", a la defensa y salvaguarda de los derechos de los consumidores en el entorno digital.
- Derecho a disfrutar de los beneficios de las innovaciones tecnológicas sin restricciones abusivas.
- Derecho a la interoperabilidad de contenidos y dispositivos (por ejemplo, a que un CD de música o una canción comprada en Internet en formato digital puedan ser escuchados desde cualquier reproductor).
- Derecho a la protección de la privacidad.
- Derecho a no ser criminalizados.
Con estos derechos en perspectiva, demandan a los legisladores europeos una serie de medidas:
- Que se habilite un marco legal que promueva nuevos medios de exposición y distribución de los contenidos digitales, garantizando la remuneración a los artistas, creadores e intérpretes, y proporcionando a los consumidores y al público nuevos modos de acceso y uso.
- Que se posibilite un nuevo equilibrio entre los derechos de exclusividad en la explotación de los contenidos digitales y los objetivos de interés público en el uso e intercambio de dichos contenidos, teniendo en cuenta las nuevas posibilidades de uso que propician los avances tecnológicos.
- Que la industria desista de las acciones legales contra usuarios de redes P2P y permita al mercado encontrar soluciones para el desarrollo de la distribución audiovisual online, teniendo en cuenta tanto el interés público como el de los artistas, creadores e intérpretes.
- Que se busquen soluciones para que los consumidores puedan ejercer de manera efectiva sus derechos al uso privado y se garantice que el uso de dispositivos DRM respete el legítimo interés de los consumidores dentro de la esfera privada.
- Que se creen mecanismos que aseguren que los instrumentos de protección anticopia no se aplicarán a productos exentos de copyright.
- Que se revise el marco legal de la Unión Europea sobre protección de los consumidores y propiedad intelectual en virtud de los derechos de los consumidores antes citados.
Habrá quienes opinen que se quedan cortos en sus demandas y quienes las aplaudan como suficientes. Yo, como devolucionista, estaría entre los primeros, y no dejo de ver demasiadas concesiones al copyright y los sistemas anticopia. Aunque reconozco (no sin cierta malicia) que me gusta eso de que les digan las cosas claras a esas industrias del entretenimiento y veo con buenos ojos cualquier paso que se quiera dar hacia adelante.
Aunque espero que sean otros, más puestos en estos asuntos, los que analicen la iniciativa y nos permitan valorar sus pros y sus contras.

Soy quien soy, pero sólo a ratos.

Atlante dijo
Algunos de estos puntos son plenamente compatibles con la Devolución, entendiéndolo como merma del sistema de Copyright actual:
Right not to be criminalised
Give consumers clear and fair rights to use digital material and do not criminalise them for making non-commercial use of P2P file sharing techniques or other dissemination technologies!
Should industry criminalize consumers as pirates? Technological development behind file-sharing and digital copying without the loss of quality has opened up a brave new world of information sharing that can benefit both consumers and creators – the possibilities are near-infinite, while the intermediaries have lobbied heavily to ensure present legislation locks down the internet back into an analogue-based model of business exploitation and restricted distribution. “File sharing” has always existed, even in the analogue world – home taping has always been part and parcel of the free culture sharing that is an intrinsic part of human society; copyright was originally only meant to disallow unfair commercial competition, ensuring that artists can profit from their work, and the publisher from their investment. It was not meant to protect intermediaries indefinitely, at the expense of the consumers and the artists themselves.
Industry is using the term piracy to criminalize consumers. The term piracy is as such imprecise and should not be used. Instead there is a necessity to differentiate between non-commercial and commercial copyright infringement. While some "pirated content" is simply infringing (you upload a copy-protected music file on a P2P net without permission), other is commercially infringing (a seller represents a counterfeit as original). The impact of each is different. Conflating them under the "piracy" banner is nonsensical. Recent studies show that P2P increases the amount of money file-sharers spend on music purchases, and enables them to find out about new artists. From the artists’ side, there is an absolute lack of transparency as to how IFPI selects who they are suing, and what files are being sued over – there is concern that fans are being criminalised for having free files that they wanted them to have; there is lack of transparency in the accounting of collective rights management as well.
13 Noviembre 2005 | 09:51 AM