Blogs vs Periodismo: un debate forzado
Si pensamos en un weblog como lo que es en sí mismo, sin otras consideraciones, tenemos un formato específico de publicación dentro de un medio de transmisión de información, la red Internet. Hasta aquí, poca diferencia habría con otros formatos existentes, como portales o páginas web personales. En cualquier caso, se trata de difundir la información. Sin embargo, cuando hablamos de un blog pareciera que estamos refiriéndonos no ya a la página web publicada con ese formato, que eso es en suma, sino a algo con unas características propias, intrínsecas, tan diferenciado del resto de formatos posibles como para que la información contenida en él adquiera matices que no conseguiría si el envoltorio de esa información fuera cualquier otro.
No voy a entrar aquí en las posibles razones de ese particular prestigio atribuido a los blogs en general, que darían para más de un post dedicado en exclusiva al tema. Sólo quiero dejar constancia de esa consideración especial como punto de partida inexcusable para abordar la cuestión que se plantea en el IV Festival de Blogs y que he conocido gracias a un excelente post de Alberto: la relación entre los blogs y los medios de comunicación tradicionales.
Ya el propio planteamiento acerca de si existe o no esa relación sugiere un status especial concedido a los blogs. Han dejado de ser formato para considerarse medio, pues sólo así es posible la comparación. Y una primera pregunta ha de ser si en realidad los blogs (o acaso fuera mejor decir la blogosfera, el conjunto de ellos) admiten tal denominación. Yo creo que no. Como he dicho, el blog es el formato, el medio es Internet, como un diario, una octavilla o una invitación de boda son formatos diferentes para transmitir información a través de un mismo medio, el papel impreso. La alternativa a los medios tradicionales sería, en todo caso, Internet, y de existir competencia o amenaza sería la Red la que habría de estar en cuestión.
Sé que esta visión se escapa del debate suscitado hace ya tiempo, más concreto, sobre la relación entre los blogs y el periodismo, sobre la posibilidad de que aquellos sean una alternativa a este último. Pero desde mi punto de vista es ésta una discusión forzada, exagerada. Tan sólo una mínima parte de los blogs publicados, aunque también los haya, pueden ser considerados periodísticos en el sentido de ofrecer una información de actualidad inmediata a la noticia. El seguimiento particular de un hecho noticioso o las referencias a modo de resumen de prensa, habituales en los blogs, remiten a los medios tradicionales (incluyendo sus versiones digitales), se alimentan de ellos, los necesitan. No suponen, por así decirlo, periodismo puro. Ni siquiera alternativo.
No entiendo ese debate, por tanto, en sentido estricto, más alla del propio círculo profesional del periodismo, en cuanto también existen periodistas que publican sus blogs o bloggers con contactos entre ellos que puedan difundir versiones de las noticias alternativas a las de los medios oficiales o informaciones silenciadas en esos medios por cualquier razón. Ahí pueden estar la alternativa y la amenaza. Los blogs, una vez más, serían la herramienta.
A estas alturas, puede que quien alguna vez haya leído mis defensas y apuestas por los blogs se haya asustado. Pues no, tranquilos. Sigo creyendo en los blogs y confiando en ellos (In Blogs We Trust), y apostando por ellos como herramienta imprescindible (mientras no inventen algo mejor, que esto de la tecnología va que vuela) para la difusión libre y universal del conocimiento. Pero si bien todo conocimiento difundido se puede entender como información, no siempre ha de encuadrarse esa difusión dentro del ámbito periodístico. Ahora ya no.
Si en los medios tradicionales es necesaria la participación de profesionales de la información aunque ésta sea proporcionada por especialistas de otros campos, como podría ser el caso de revistas especializadas, en Internet (y no sólo en los blogs) ese concurso ya no es imprescindible. Cualquiera, con un mínimo de conocimientos de informática, puede editar y publicar sus propios contenidos. Y en el caso de los blogs, quizá de ahí su popularidad, esa necesidad de conocimientos se reduce al mínimo. A nada o casi nada.
Nos encontramos así con que cualquiera puede hacer públicas sus ideas o sus creaciones sin verse en la obligación de pasar el filtro de editores que deciden en último término qué información ha de llegarnos, qué conocimiento ha de difundirse y cuál ha de permanecer oculto. Esta es la verdadera revolución que ha llegado con Internet, la verdadera amenaza para esos medios tradicionales que operan al dictado de intereses de índoles diversas y observan cómo su capacidad de manipulación del pensamiento colectivo se ve notablemente mermada. Con el añadido (no menos procupante para ellos, supongo) de estar permanentemente expuestos a ver sus informaciones rectificadas o incluso desveladas sus manipulaciones, esas faltas a la verdad y a la más elemental ética periodística que se dan en algunos casos.
En cualquier caso, sería ésta una lucha por el poder, que trasciende ese debate limitado entre blogs y periodismo y en la que el periodista de a pie, el asalariado, no debería sentirse involucrado. Es una ilusión pensar que todo blogger es un periodista en potencia, las cosas no son tan simples. Quien como tal se considere por el simple hecho de publicar un blog es un iluso. El periodismo seguirá existiendo y a los blogs, a Internet en su conjunto, les queda la titánica y comprometida tarea de defender, ejercer y promover la libertad responsable, que no es cualquier cosa.
Lo he dicho otras veces. El blogger, el periodista, antes de ser tales cosas son ciudadanos. Y aún antes seres humanos. De lo que se trata es de decidir cómo queremos vivir, qué clase de sociedad, de mundo, deseamos. Y en eso nada tienen que ver (o no deberían tenerlo) las profesiones o las aficiones. Y mucho que ver los blogs, punta de lanza de un movimiento liberador que se transmite y se contagia universalmente a través de Internet. Por eso se cuestionan tanto.
In Blogs We Trust.

Soy quien soy, pero sólo a ratos.

jclavijo dijo
Hi Jacinto!
Que sepas que te sigo, y mucho, desde mi exilio invernal en Las Ideas, con tanta frecuencia como la estupenda temporada estival que he pasado con todos los amigos ciberpunkies.
PS: Muchas gracias por tu colaboración con lasideas.org
Un abrazo
Ah, se me olvidaba. Muy bueno este post. Sobre todo por lo de la "lucha por el poder". Sí, Jacinto, ahí está la madre del cordero.
22 Septiembre 2005 | 05:24 PM