Con frecuencia, el humor y la ironía son las mejores vías para acercarnos a asuntos que tratados con la gravedad que demandan quienes los proponen nos harían llorar. Y es que da mucha penita, si no otra cosa, comprobar cómo en la primera potencia mundial, ésa que algunos de los de por aquí adoran como modelo político ideal y casi patria madre en algunos casos agudos, haya tanta gente convencida de que Dios nos creó ya como seres humanos evolucionados, sin antepasados anteriores al homo sapiens, y de que la Biblia ha de ser interpretada literalmente y tomada como única referencia que nos guíe en nuestro accidentado paso por este mundo cruel.
Así lo confirmaba una encuesta de Gallup hace meses, y no estaría tan mal si esa forma de pensar se quedara en el ámbito de lo privado. Allá cada cual con sus creencias. Pero cuando el pensamiento religioso se revela actor principal en los procesos sociales y hasta capaz de fundamentar la orientación política de los gobiernos, hemos de preocuparnos profundamente.
¿O acaso no es eso mismo, precisamente, lo que juzgamos de manera inclemente y hasta combatimos con balas y misiles cuando los que exaltan el dogmatismo religioso como único principio válido son aquellos que profesan una fe diferente de la nuestra?
Por eso se agradece la noticia de que algunos estudiantes de EE.UU. sepan responder con ironía a esa barbaridad que supone pretender elevar la religión al grado de ciencia y equiparar las tesis creacionistas con las teorías que desde supuestos verdaderamente científicos pretenden explicar el origen y la evolución de la especie humana.
La irónica respuesta de los estudiantes toma forma en un nuevo ser creador, The Flying Spaghetti Monster, y toda una teoría acerca de cómo ese ser con cuerpo y nombre de pasta italiana dio origen a este planeta y todo lo que lo habita.
Una propuesta ocurrente, aunque no exenta de cierto espíritu práctico, pues el Espagueti Volador no sólo tiene ya su propia Iglesia, The Church of the Flying Spaghetti Monster, cada vez con más adeptos, sino también su colección de productos de merchandising. Ora et labora.
Pero quizá lo más curioso de toda esta delirante iniciativa sea que algunos miembros del Kansas School Board hayan respondido, manifestando expresamente su apoyo a la petición, a la carta abierta dirigida a ese consejo escolar en la que se solicita que la teoría del Espagueti sea académicamente equiparada a las tesis creacionistas.
¿Estará cambiando "América"?