Cosas de gringos
A pesar del título de este post, no me gustan las generalizaciones, y de todo, como en todos sitios, habrá por esas tierras de los EE.UU. de América. Pero leer que la industria discográfica de aquel país sigue insistiendo en la existencia de mafias digitales, aún a pesar de que el mismísimo FBI duda de su existencia, me lleva a recordar ese tópico de la facilidad con que los estadounidenses se dejan seducir por teorías conspirativas de todo tipo.
Quizá sea esa la intención de la industria, aprovecharse de la facilidad con que se aceptan las conspiraciones para hacer creer en la existencia de una gran red criminal dedicada a hurtar la sagrada propiedad, intelectual en este caso. Siempre es más fácil justificar la lucha contra un malvado grupo criminal que decir la verdad pura y dura, que están llevando a adolescentes a los tribunales por el terrible delito de descargar música a través de las redes P2P.
Ése fue el caso de la chica de la foto, Annie Leith, que a sus 14 años se ha visto demandada por descargar música de Internet y posteriormente contratada por Pepsi para protagonizar un anuncio de descargas gratuitas de música, desde la tienda online iTunes Music Store de Apple, conseguidas con los cupones que incluyen las botellas del popular refresco.
O sea, que los 3.000$ de indemnización que los padres de la chica pactaron extrajudicialmente con la RIAA (Recording Industry Association of America) resultaron ser una magnífica inversión, pues ni la joven ni sus padres sueltan prenda acerca de los honorarios que Pepsi le ha pagado por la participación en el spot.
Que no me digan, que estas cosas sólo pasan donde pasan... La adolescente delincuente que redime su pena a través de un spot publicitario en el que recomienda hacer las cosas "legalmente". Una legalidad muy del gusto de la industria discográfica, que con ese sistema de descargas "legales" sigue controlando la difusión y promoción de la música y los artistas que les interesan y reportan grandes beneficios.
Porque, que nadie se engañe, la mayoría de la gente no escucha la música que más le gusta, sino la que esa industria ha decidido que tienen que consumir. Sencillamente, porque no conocen otra.

Soy quien soy, pero sólo a ratos.

alberto dijo
Por los dioses del ciberespacio. Si no fuera por la agradable pereza que he prometido cultivar hoy y mañana, el tema es para postear largo y tendido!!
22 Agosto 2005 | 06:53 PM