No puede ser verdad
Leo un post de Ultrasónica que me deja patidifuso. Me parece mentira que pueda existir gente tan sumamente inconsciente y temeraria. Y además viviendo en mi misma provincia, a sólo unas decenas de kilómetros de donde me encuentro ahora y cerca, demasiado cerca, del pueblo de Marino, mi cuñado. «No puede ser verdad», es lo primero que he pensado. ¿Cómo va nadie a ofrecer el lugar donde vive para que en él instalen un cementerio nuclear? ¿En qué cabeza cabe tamaña locura?
Pues al parecer, según informa La Tribuna de Cuenca, sí que cabe, sí. Y además en las cabezas de quienes se llaman a sí mismos "amigos de su tierra":
" La Asociación de Amigos de la Tierra de Altarejos, La Obispalía, Valdetórtola y La Parra ya tiene redactado el escrito que planea enviar dentro de unos pocos días al director de la sociedad española que gestiona los residuos radiactivos, Enresa, para expresarle su interés en que se instale un cementerio nuclear en su territorio, aunque reconoce que la competencia para hacer este ofrecimiento corresponde a los Ayutamientos."
Pues menos mal que no tienen competencia para decidir sobre ese asunto, porque si no apañados estaban los vecinos de la zona. ¿En qué pensarán algunos?
Increíble.
La imagen es de Mikal Lost en Flickr.

Soy quien soy, pero sólo a ratos.

logoss dijo
Amigo Jacinto, en todos lados cuecen habas... Pero que lo hagan los propios habitntes de la zona, ya me parece una verdadera irresponsabilidad (si lo hubiera hecho algún cargo político, podría darte motivos del por qué, aunque seguro que tú también los deducirías, pero los propios habitantes...¡y hasta la obispalía!... Con la iglesia hemos topado...jejejeje...). Saludos desde Canarias.
20 Agosto 2005 | 08:50 PM