Ya hace tiempo que Amnistía Internacional, IANSA y Oxfam lanzaron la campaña Armas Bajo Control, con el objetivo de exigir a los gobiernos que se impliquen de manera determinada y activa en la regulación y el control del tráfico de armas firmando un tratado internacional sobre el comercio de armas. Esa campaña incluye también la iniciativa Un Millón De Rostros, que recopila fotografías y autorretratos de personas de todo el mundo para presentarlas en la ONU en el verano del 2006 como apoyo a visual a las peticiones que la fundamentan.
Los recientes atentados en Londres nos deberían hacer reflexionar, una vez más, sobre la facilidad con que muchos grupos criminales se abastecen de todo tipo de armas y explosivos, que a menudo provienen, directa o indirectamente, de nuestras propias fábricas de armamento. Dejar de exigir a nuestros gobernantes que ejerzan un control estricto sobre ese mercado y los intermediarios que posibilitan el uso criminal de esas armas nos convierte en cómplices involuntarios, por omisión, de las consecuencias derivadas de ese tráfico ilegal.
Una oportunidad para implicarnos en la solución de este problema, para aquellos que vivimos en España, nos la ofrece ahora Intermón-Oxfam con su campaña "Un año de promesas incumplidas":

"Un año después de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijera personalmente, el 9 de julio de 2004, que el Gobierno apoyaría la creación de un Tratado Internacional sobre Comercio de Armas, España no ha dado ningún paso en este sentido y estamos en el mismo punto muerto que hace un año. Mientras, cada vez más países van sumándose al Tratado. El Gobierno español no puede quedar fuera de este proceso y es urgente que actúe.
Escribe al presidente Zapatero para pedirle que el Gobierno español dé su apoyo explícito al Tratado Internacional sobre Comercio de Armas y empiece a trabajar en consecuencia sin más dilaciones."

Pues eso, escribe al presidente Zapatero.