Que los Estados Unidos de América no son, en la práctica, esa democracia ideal que a menudo quieren vendernos lo sabemos todos, hasta aquellos que sólo con leer esto ya me tacharían de "antiamericano". Y que no ha habido guerra en la que ese país haya intervenido sin sacar un beneficio también. Por eso da risa oír esa pamplina de que sus soldados vinieron a Europa "graciosamente" durante la Segunda Guerra Mundial, a librarnos del yugo nazi en nombre de la sacrosanta libertad. ¡Qué generosos!
Unos años antes, mientras se libraba otra guerra, la española, el gobierno de aquel país "sugirió" a los estudios cinematográficos del dorado Hollywood que no era conveniente seguir adelante con esas producciones favorables al bando republicano. En Washington ya habían decidido apostar por Franco aún antes de que éste ganara la guerra. En nombre de la libertad y la democracia. Y la industria, como siempre, siguió los dictados de la voz de su amo.
El caso es que vinieron a colonizarnos, y lo consiguieron. El inglés terminó sustituyendo al francés como idioma de la diplomacia, Nueva York terminó sutituyendo a París como capital internacional de la cultura y hasta Jordi Pujol gastaba gorra de béisbol en su reciente viaje al Asia devastada por los tsunamis.
A golpe de talonario compraron a los "galácticos" europeos de la ciencia y la cultura y cuando esta buena Europa milenaria quiso darse cuenta dependía ya de un modo irreversible de ese joven país cuyos primeros colonizadores, que no habitantes, fueron un atajo de delincuentes salidos de las prisiones europeas.
Un país que, nos guste o nos guste, decide qué productos culturales hemos de consumir, aunque la supuesta cultura encerrada en esos productos no respete nada que no sea la rentabilidad económica y política. Resulta paradójico escuchar cómo la industria del entretenimiento se siente preocupada por el futuro de la cultura, como si sólo ella fuera la que nos proporciona el acceso a esa cultura. Si uno desea saber cómo no sucedió la historia no hay nada más efectivo que contemplar cualquier película "histórica" producida en Hollywood. Puede que nos divertamos mucho viéndola, pero con toda probabilidad esa pareja cuya relación amorosa tanto nos ha enternecido, personajes históricos ambos, no sólo no se enamoraron en la realidad, sino que ni siquiera llegaron a conocerse y hasta vivieron en épocas diferentes. Si esa es la cultura que peligra, pues qué quieren que les diga, tampoco veo yo el drama por ninguna parte.
Lo que ellos pretenden hacer pasar por cultura no es más que el monopolio en la difusión de una verdad nada cierta que sirve a unos intereses bien definidos. Hay que reconocer la genialidad que hay en esto, por otra parte. No sólo nos aleccionan, haciéndonos creer lo que a ellos les interesa como si fuera la única verdad, sino que además nos sacan el dinero por ello. Tontos no son, desde luego.
Los imbéciles somos nosotros, por seguirles el juego dócilmente. Cuando estalló la guerra de Irak las versiones online de los diarios británicos vieron cómo aumentaban notablemente las visitas desde EE.UU. Muchos estadounidenses buscaban una información alternativa a la de sus medios de información nacionales, demasiado sometidos habitualmente al criterio de su gobierno, aunque el mensaje difundido sea una mentira manifiesta.
Otro tanto sucede con la industria del entretenimiento audiovisual. No hay mensaje difundido desde ella, incluidos los que aparentemente son anti sistema, que no obedezca a los intereses del poder dominante. Es el rizo rizado en la genialidad de su estrategia. Nos sacan el dinero por dejarnos conducir por el camino que ellos eligen por nosotros y todavía nos hacen creer que andamos por el camino contrario.
Por eso Internet supone un peligro para ellos. Las ideas fluyen por esta Red libremente, de manera instántanea, fuera de los cauces que ellos controlan. No pueden modelar el mensaje que se difunde, acomodarlo a sus intereses, y su negocio, tanto ideológica como económicamente, es lo que está en riesgo.
Aunque a los que usamos esta Red a diario nos pueda parecer que ya está en todas partes, Internet es aún un medio joven, lejos de haberse instalado en nuestra vida cotidiana como el teléfono o la televisión. Ellos lo saben, y por eso actúan ahora, antes de que sea demasiado tarde, con el objetivo de tener el control del medio para cuando su uso sea mayoritariamente común.
De ahí las campañas de desprestigio de los internautas o de las voces sobresalientes que desvelan sus verdaderas intenciones. Y de ahí la vergonzosa utilización de la delincuencia o asuntos tan graves como la pederastia para confundir a quienes aún no conocen este medio y hacerles creer que ese control que ellos ambicionan es beneficioso y necesario.
En ese país que del que hablaba al principio, cuando el escándalo no muy lejano de la ola de pederastia eclesiástica, gentes del obispado y de las autoridades civiles fueron a convencer a una familia que pretendía denunciar a su párroco por abusos sexuales. Consiguieron evitar la demanda y al cura en cuestión sólo lo trasladaron de ciudad y le asignaron una nueva parroquia, donde le pusieron al cargo de... ¡la juventud de esa parroquia!
A las industria del cine, de la música y del software les importan tanto la cultura y nuestro bienestar como a la Iglesia el de los niños. Nada.
Lo único que quieren, todos ellos, es poder. Y lo sabemos.

Soy quien soy, pero sólo a ratos.
Es curioso como Internet se les va de las manos.Solo podràn controlarnos a base de palos.
¿Se acerca la primera guerra cibercultural?
Un gran abrazo de Mono. Y qué más podría agregar después de esta impecable pieza estralunata y del aporte intrigante de desvanlunar. Le pongo un hielo más al vino y sigo escribiendo con más ganas. Otro abrazo de Mono.
Gracias, Mono.
DesvanLunar es que está muy revolucionario últimamente, pero la guerra hace ya tiempo que comenzó. ;)
Un saludo.
Esta claro que los americanos no hicieron nada liberando Europa durante las Segunda Guerra Mundial: Stalin la hubiera liberado igualmente y hubiera establecido regimenes democraticos donde la libertad estaría garantizada, como paso en Polonia, Rumanía, etc.
Y es cierto que existe un lobby que pretende acabar con todas las libertades individuales en Internet, pero no hace falta ir muy lejos para verlo actuar: pensemos en el señor Múgica, Comisario del Pueblo, digo Defensor del Pueblo, que tan alegremente pide que se nos recorte el anonimato.
Si no recuerdo mal, durante la Segunda Guerra Mundial la URRS y los EE.UU. eran paises aliados, combatían en el mismo bando. Así que no entiendo qué tiene que ver Stalin con que EE.UU. participara en esa guerra. Sí es verdad que después de ella las dos potencias se repartieron el mundo. La URSS impuso dictaduras comunistas en muchos países y los EE.UU. en otros, fundamentalmente en países americanos. Que hay gente a la que Pinochet les parece un ángel y cualquier dictador comunista el demonio, lo sé. Pero no puedo compartir esa opinión. Para mí son, o fueron, igual de dañinos para la humanidad.
La vida real no es una película donde los buenos son muy buenos y los malos rematadamente malos. Eso sólo sucede en el cine, sobre todo en el de Hollywood, bastante panfletario con frecuencia.
Por otra parte, aunque desde hace un tiempo está de moda en España y mucha gente lo utiliza como supuesto recurso ingenioso de argumentación, simplificar las cosas hasta el absurdo no dice nada. Ni todos los que critican a los EE.UU. son necesariamente comunistas furibundos, ni todos los que critican al PP son fans incondicionales de Zapatero, ni todos los que critican al capitalismo son terroristas peligrosos... Y así hasta el infinito, en esa estrategia ridicula y ofensiva para la inteligencia más elemental que consiste en responder a las criticas con ataques hacia "los otros" que no suelen venir a cuento.
El que Stalin fuera lo que era no convierte a George Bush en un alma caritativa ni al bombardeo atómico sobre Japón en un acto humanitario. Por ejemplo.
Ni a la guerra de Irak en ese mal necesario por el bien sagrado de la libertad y la democracia. En China no existe libertad ni democracia (ni aún pueden pronunciarse esas palabras) y el gobierno de los EE.UU. hace años que tiene un convenio comercial preferente con ese país.
Hablar de Stalin o de Múgica, quien por cierto llego al cargo que ocupa cuando el PP estaba en el gobierno, o llamar a éste Comisario, son cosas que no aportan nada, la verdad.
Haríamos bien en olvidar ya el estilo y las maneras del Señor Aznar, porque no son buenos para España. Discrepar es muy saludable siempre que se discutan las ideas. Pero basar la discusión únicamente en descalificaciones generales no conduce a ningún sitio.
El que "los otros" sean malos o puedan estar equivocados no nos convierte a nosotros automáticamente en "los buenos" ni significa que llevemos razón. Es así de sencillo.
Enero 1943 derrota del ejercito nazi en Estalingrado.
Julio de 1943 derrota del ejercito nazi en Kursk.
La primera derrota se produce sobre un ejercito en ofensiva hacia Moscú.
La segunda es sobre un ejercito aleman que trata de detener a un ejercito que avanza hacia Alemania.
Despues de la batalla de Kursk,(La mayor batalla del mundo en numero de tropas y artefactos) la caida de Berlin solo era cuestión de tiempo.
El famoso desembarco de Normandía se produce el 6 de Junio de 1944, casi un año despues.
Una vez hubiera caido el regimen nazi la bien defendida costa francesa hubiera sido tomada por la espalda, sin representar grandes problemas, aunque seguramente se hubiesen rendido antes, creo que es a esto a lo que se refiere aguilar.
Nuevamente me siento un idiota solo felicitando. Pero me enorgullece compartir este espacio coctelero con gente que pone pasión en lo que cuenta. Los comentarios me trasmiten la lucidez y la garra de gente que sigue encarando estos temas como una herida abierta. Disculpen este comentario estúpido, pero me alegro de encontrarme entre pares alertas. ¡Que el debate nos de nuevas herramientas!
De estúpido nada, Mono. Gracias por el comentario.
En cuanto a lo que dice Finchu, no sé. Si fuera así, pido disculpas por haber entendido mal a Aguilar. Pero la referencia a paises "democráticos" como Polonia o Rumania suena más irónica que otra cosa.
No obstante, todos pueden tener su opinión y defenderla, faltaría más.
No soy tan desalmado ni tan perverso como para no reconocer que muchos soldados estadounidenses combatieron y murieron por Europa. Y seguramente creían que lo hacían por una causa justa y noble, como lo creen muchos de los que combaten en Irak o muchos ciudadanos de aquel país que han sufrido la muerte de los suyos en tantas guerras. Pero de eso a que las verdaderas motivaciones de sus gobiernos y los poderes que hay detrás de ellos sean y hayan sido tan honorables va mucho trecho.
La ironía es una herramienta que a veces da lugar a confusiones. Suelo usarla demasiado y meto la pata. Por eso me gusta empaparme de blogs que hablen con claridad, aunque no parezcan cómicos o ingeniosos. La ironía, noble recurso, en este caso no sirvió para nada.
Ahí llevas razón, amigo. No te pasa a ti solo. La tentación de ser irónicos u ocurrentes a veces nos lleva a meter la pata. Y hablo por mí mismo.
Y lo mismo me pasa con la vehemencia. A veces me puede y me precipito. Y digo de manera brusca cosas que se podían decir con más calma y mejor explicadas. Pero, bueno, al menos lo sé, que ya es un primer paso. Ahora sólo me falta que el saberlo me sirva para corregirlo. ;)
Opino también que Internet es un medio joven y que por el momento no es fácil de controlar. Pero junto a internet se desarrollan nuevos medios de manejo masivo de información. El control de la red es posible, por ejemplo, usando como único acceso a ella potentes superordenadores capaces de filtrar las solicitudes. Google ya trabaja en un proyecto similar, no digo que trate de controlar internet, pero sería en efecto un buen sistema para lograrlo. El supercomputador de google recibiría las solicitudes de los usuarios y buscaría las páginas en su propia caché de páginas web. Sería fácil eliminar de esa caché cualquier web cuya consulta no interesara.
Cultura o poder, sólo un corto comentario, el problema no está en la persona , estado o ente que quiera someter, radica en los tontos que nos dejamos arropar por alguien a quien vemos superior, bien sea por falta de educación, de interes, o simplemente el desgano, el no me importa o el mañana veremos o mañana protestamos, porque así somos de indolentes y cómodos.