Cómo acabar de una vez por todas con la cultura
Hace unos días kahlo comentaba en su meme literario que quería leer algo de Woody Allen y yo le recomendaba este libro, "Cómo acabar de una vez por todas con la cultura" (en Amazon, en la Casa del Libro). No se me ocurrió entonces asociar la frase que titula esa recopilación de artículos del cineasta neoyorquino con el infatigable afán que nuestra "élite cultural" muestra por conseguir ese fin: cargarse la cultura. O "su cultura", debería decir. Porque la cultura es otra cosa, más rica y más grande, que cada vez tiene menos que ver con su negocio y con la que jamás podrán terminar, por más que se unan y reúnan (hasta más de 120 entidades de gestión, según el diario El País) para redactar y firmar un manifiesto conjunto contra la supresión del canon en compensación por copia privada en los CDs y DVDs vírgenes.
La verdad, me entristece que gente como Pilar Bardem entre en ese juego de medias verdades donde la copia privada se puede denominar como "expropiación legal" y el cobro de una tasa en los CDs vírgenes que uso para archivar mis trabajos o realizar copias de seguridad de los ficheros de mi ordenador ni se denomina, porque ninguno de esos gestores, artistas o creadores quiere responder claramente cuando se le pregunta acerca de su opinión sobre la justicia o injusticia que pueda caber en que otros cobren derechos de propiedad intelectual por el fruto de mi trabajo.
Así que, en fin, a la vista de lo visto, creo que para intentar compensar la pérdida de ese dinero que me arrebatan injustamente sólo me queda dejar de comprar "sus discos" (lo que tampoco supone un gran sacrificio) y de ir al cine a ver "sus películas" (esto un poco más, pero tampoco tanto). Y lo haré con la esperanza (aunque vana, lo sé) de que llegue un día en que se queden sin clientes, sin público, sin fans, para que todos podamos contemplar ese fin de la cultura que ellos anuncian apocalípticamente al mismo tiempo que lo precipitan.
Y que nadie sufra por la subsistencia de su compositor de moda favorito. Como a muchos trabajadores, la reconversión de su sector sólo le llevará a cambiar de oficio. Y la fabricación de CDs virgenes es una ocupación tan digna como cualquier otra.

Soy quien soy, pero sólo a ratos.

annim dijo
cuanta razón tienes,
me apunto el título del libro de woody allen a ver si con la ironía...
15 Junio 2005 | 09:30 AM