Promovidos por el Cooper-Hewitt National Design Museum, desde el año 2000 se vienen concediendo anualmente en EE.UU. los National Design Awards, distinciones que premian lo mejor del diseño de aquel país en diferentes disciplinas, como moda, arquitectura, comunicación, etc.
Estos "Oscar" del diseño fueron originalmente concebidos como un proyecto oficial del White House Millennium Council, por lo que es tradición que cada año la Primera Dama, Laura Bush en la actualidad, invite a un almuerzo en la Casa Blanca a todos los nomimados a dichos premios.
Pero este año algunos de esos diseñadores (Michael Rock, Susan Sellers, Georgie Stout, Paula Scher y Stefan Sagmeister) han excusado su ausencia en el almuerzo mediante una carta dirigida a la Sra. Bush en la que exponen sus motivos para rechazar la invitación:
"We understand that politics often involves high rhetoric and the shading of language for political ends. However it is our belief that the current administration of George W. Bush has used the mass communication of words and images in ways that have seriously harmed the political discourse in America. We therefore feel it would be inconsistent with those values previously stated to accept an award celebrating language and communication, from a representative of an administration that has engaged in a prolonged assault on meaning."
Su esposo, el Presidente, le han venido a decir con mayor corrección, es un mentiroso y un manipulador de la información, y con él toda su Administración. Por eso, dicen los diseñadores, sería inconsecuente con los valores en los que creen el aceptar la invitación de una representante de esa Administración.
Terminan la carta manifestando que, aunque el gesto pueda resultar insignificante, quieren con él declararse en contra de esas distorsiones de la verdad y a favor del restablecimiento de un diálogo civil sobre los asuntos políticos.
Puede que, como ellos mismos afirman, sea un gesto simbólico, sin demasiada trascendencia. Pero adoptado frente a algo contra lo que es muy necesario luchar, la manipulación de la información realizada desde el poder. Un mal que afecta gravemente en los últimos tiempos a esas democracias que pretenden ser ejemplo y guía de la convivencia en libertad.
Por si hay alguien que aún no sabe qué es eso de los "Estándares Web".
Standards in a Nutshell, de Natalie Jost.
El Massachusetts College of Art y la Philadelphia University han organizado "The Graphic Imperative: International Posters for Peace, Social Justice and the Environment 1965–2005", una exposición itinerante que muestra una selección retrospectiva de carteles internacionales con temática sociopolítica.
Disidencia y liberación, racismo y sexismo, derechos humanos o civiles, cuestiones de salud o medio ambiente, SIDA, guerra, alfabetización, tolerancia... 40 años en esta era de grandes cambios, en los que el activismo gráfico ha hecho frente a los conflictos sociales y políticos alrededor del mundo.
Una labor de denuncia y combate sintetizada en 121 carteles, algunos con imágenes tan famosas como ese canto a la coexistencia pacífica entre las tres religiones del Libro impulsado por el israelí Museum On The Seam, que así representó, entre otros, el ruso Yuri Surkov:
Me entero, aunque tarde, de una iniciativa que surgió en el 2004 y ha tenido continuidad en el recién despedido 2005 con la paz como tema genérico. Se trata de Sueños Compartidos - Shared Dreams, un encuentro entre diseñadores gráficos cubanos y estadounidenses, con exposiciones conjuntas en ambos países.
En el caso de Estados Unidos, la gira de la exposición Shared Dreams 2005 - Dreams of Peace, que comenzó en Los Angeles el pasado octubre, continuará hasta la primavera del 2006 por diversas ciudades y muestra también los trabajos de la edición 2004. Las obras expuestas se pueden ver en esta galería, donde se ofrece información de los respectivos artistas.
En las imágenes, carteles de Andrea Dezsö, José Gómez Fresquet y Kristin Rogers.
Y ya que estamos con Cuba, conozco también a través de ProyectoWeb el próximo Congreso Internacional de Información - Info'2006, que en esta novena edición se presenta bajo el lema "La Sociedad de la información y el desarrollo humano".
Se celebrará en La Habana entre el 17 y el 21 de abril del 2006 y dentro de los eventos programados se encuentra una mesa redonda sobre usabilidad, diseño de interacción y accesibilidad Web organizada por ProyectoWeb y patrocinada, entre otros, por Cadius.
Los que reúne The Hurricane Poster Project, una iniciativa que tiene como meta obtener un millón de dólares con la venta de los carteles, cantidad que será entregada a la Cruz Roja estadounidense para colaborar en la ayuda a las víctimas del Katrina y la reconstrucción de Nueva Orleans.
Los carteles, ediciones firmadas y numeradas, en un número de copias por original entre 25 y 100, son donados por sus creadores, quienes se hacen cargo también de su impresión y envío a The Hurricane Poster Project, responsable de la coordinación del proyecto y la comercialización.
Si alguien está interesado, puede colaborar tanto comprando carteles como enviando el suyo. Se puede encontrar más información en la página con los detalles del proyecto.
La temática, lógicamente, el huracán y sus consecuencias, la reconstrucción de Nueva Orleans, la necesidad de ayuda...
Aunque no falta entre los carteles la figura del presidente Bush, y no precisamente tratada con cariño:
Y he sido bueno. Estos carteles no son los más explícitos. Los hay más duros.
¡Qué sacrificado debe resultar eso de ser la cabeza visible del imperio! :P
Se aleja uno cuatro o cinco días de la Red (por supuesto involuntariamente) y al regresar descubre estupefacto que nuestros políticos, los del PP en esta ocasión, no sólo saben que Internet existe, que ya es mérito en su caso, sino que además han descubierto que existe también otra cosa que se llama Accesibilidad Web. ¡Recórcholis, cuánta modernidad!
Aunque, después de esa primera impresión positiva al ver un enlace que reza "Accesibilidad" en la reluciente web del PP, uno pronto comprende que, hasta en esto, los populares tienen su propia versión de las cosas, completamente diferente a la de todos los demás:
Al diseñar e implementar este portal, una de las preocupaciones del Área de Innovación Tecnológica del Partido Popular ha sido hacer compatible, en la medida de lo posible, la compleja estructura de información y bases de datos que contiene con una adecuada accesibilidad y usabilidad.
En términos de accesibilidad, el portal está pensado para que cargue con rapidez en toda clase de equipos, aunque ello no depende sólo de su diseño. Factores como el tipo de ordenador desde el que se acceda y la velocidad disponible también cuentan.
En términos de usabilidad, el portal está diseñado destacando las grandes entradas a la información disponibles, con submenús que desarrollan los correspondientes contenidos y mediante una estructura semántica coherente. Los textos, a su vez, ofrecen numerosos enlaces tanto a otros sitios en Internet o bien a páginas o documentos internos, de manera que se facilita la navegación según los temas.
En cualquier caso, el Partido Popular está comprometido con una mejora constante de dichos criterios y con su adaptación a cuantas soluciones tecnológicas vengan a facilitar la accesibilidad para todos.
En el último párrafo de esta brillante explicación, que no he reproducido, aparece una dirección de e-mail para enviar críticas y sugerencias. Si alguien se siente con ánimos suficientes, que les escriba y les explique qué es eso de la accesibilidad. Yo no puedo, aún me estoy recuperando del susto.
Lo que sí comprendo, perfectamente, es que en el Área de Innovación Tecnológica del Partido Popular existan preocupaciones. Motivos tienen.
Aunque no tantos como deberíamos tener los ciudadanos para sentirnos preocupados, viendo el nivel que gastan nuestros representantes. Para temblar de pánico ante la perspectiva de nuestro futuro tecnológico.
Increíble.
He visto en algunos blogs editados en La Coctelera cómo las imágenes que ilustran los posts exceden el ancho de la capa que los contiene, invadiendo el espacio de la barra lateral. O también cómo a imágenes de un ancho considerable, aunque inferior al del contenedor, se les aplica un estilo que las sitúa a la izquierda o la derecha del texto, con el resultado de que éste último se cuela en el escaso espacio restante y la apariencia de la página se resiente.
Después de haber comentado el tema en privado con un par de amigos que tenían este problema, he decidido dedicarle este post por si a alguien más puede serle de utilidad. Vamos a ver a continuación cada uno de los dos casos a los que me refiero y sus correspondientes soluciones:
Caso 1.- El ancho de la imagen es superior al de la capa

La solución está clara, hay que reducir el ancho de la imagen para que se ajuste a las dimensiones de la capa que la contiene. Esto podemos hacerlo de dos maneras diferentes:
- Usando un programa de retoque fotográfico, como Photoshop, para reducir las dimensiones de la imagen. Visualizadores de archivos de imagen, como XnView, también ofrecen esa posibilidad.
Esta alternativa es la más aconsejable, pues con la reducción de las dimensiones también disminuye el peso de la imagen, el tamaño en kilobytes.
Una vez redimensionada la imagen:
- la guardamos en nuestro ordenador con el mismo nombre que tenía
- nos dirigimos a la página de edición del artículo que incluye la imagen a sustituir desde artículos anteriores en el editor de La Coctelera
- volvemos a subir la imagen a La Coctelera usando el enlace Incluir archivo
- copiamos el código que la aplicación nos ofrece (es recomendable elegir la opción de la alineación centrada)
- sustituimos en el artículo el antiguo código de la imagen por el que acabamos de obtener
- actualizamos el artículo pulsando el botón Publicar
- Si no sabemos o no podemos reducir las dimensiones de la imagen en nuestro ordenador, queda la opción de modificarlas en el código de la imagen, dentro del artículo. Para ello hemos de cambiar los valores de width (ancho) y height (alto). En esto es importante que los nuevos valores guarden la misma relación de proporción que los anteriores, pues si no la imagen quedará distorsionada.
La desventaja de esta opción es que el tamaño en Kb de la imagen no varía, con lo que la página tiene un peso añadido innecesario y en el servidor usamos un espacio de almacenaje extra inútil, que no nos sirve para nada. Por eso no es recomendable utilizar esta opción sistemáticamente. Si nos encontramos a menudo con imágenes demasiado grandes, lo ideal es modificarlas en nuestro ordenador y subirlas a La Coctelera ya con sus dimensiones ajustadas.
Con cualquiera de las dos soluciones, la nueva apariencia del post debe ser algo parecido a esto:

Caso 2.- Texto no deseado al lado de la imagen

La solución más rápida y eficaz, en este caso, es elegir el código con la imagen centrada cuando la subimos al servidor de La Coctelera. Esto hará que el texto comience a mostrarse bajo la imagen y no aparezca en el lateral:

Pero si consideramos que queda mucho espacio libre a los lados de la imagen y no nos gusta la apariencia final, podemos reducir sus dimensiones como se indica en el caso anterior y situarla a la izquierda o a la derecha. En este sentido, yo recomendaría que el ancho de la imagen no superara la mitad del ancho total de la capa. Esto es, si la capa tiene un ancho de 400 píxeles, por ejemplo, la imagen no debería tener más de 200.
La apariencia final debería ser algo similar a esto:

Anchos de capa en las diferentes plantillas
Al crear o editar las imágenes para los artículos debemos tener en cuenta que el ancho de la capa contenedora de los posts es de 412px en la mayoría de las plantillas de La Coctelera.
Hay tres plantillas que tienen un ancho diferente. Son las siguientes: Dezigne Vintage, con 402px; Florido Classic, con 480px; y ésta que utilizo yo, Florido Azul, con 500px.
Bueno, espero que se entiendan las explicaciones (más o menos). No obstante, si alguien tiene problemas con esta cuestión de las imágenes puede dejar sus dudas en los comentarios.
"Website Development is Not an Art", titula Lukasz Karapuda un post en el que mantiene la teoría de que el desarrollo de sitios web no es un arte, sino una joven, nueva ciencia.
Y lo llama ciencia (science, que paradójicamente puede ser traducido también como arte, según el contexto) en cuanto lo considera un proceso en el que, si bien no resta al diseño gráfico su protagonismo, considera prioritarias otras consideraciones, como la estructura del sitio, su navegabilidad, un buen contenido o la adecuación del mensaje transmitido a la consecución de los objetivos que en el orden práctico se persiguen con la publicación del website en la Red.
Esta teoría se comprende, en parte, si tenemos en cuenta que el blog donde la publica, Web Assembly Line, está editado por newline Creations, una empresa estadounidense de diseño web que apuesta claramente por el diseño basado en los estándares del W3C.
En siguientes posts del mismo blog, Karapuda se dedica a definir los pasos a seguir en el proceso de diseño de un website, con el afán confesado de contribuir a la estandarización de las metodologías para el desarrollo web.
Nunca he pensado en el diseño web en términos de arte o técnica, y menos ciencia. Y creo que las opiniones de Karapuda sólo consideran un sector específico de Internet, el de los sitios web para empresas de pequeña o mediana envergadura. No obstante, siempre resulta interesante conocer el punto de vista ajeno.
Sobre todo para los programadores cuando tengan que discutir con los diseñadores el reparto del presupuesto. ;)